El Rincón de la Marquesa de Buenavista


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cuento marquesa 1

AMANECER.

El esbelto campanario de la iglesia de San Giorgio Maggiore apenas se perfilaba a través de la espesa bruma de aquella fría mañana.

Toda la noche había vagado por la intrincada red de callejuelas, subiendo y bajando puentes hasta llegar a la aún solitaria Plaza de San Marcos, tratando de olvidar las horas más recientes; sin embargo, al ver el matutino cielo que comenzaba a teñirse de púrpura, recordó la manchada albura de las sábanas donde había dejado inerte el cuerpo de su amada.

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