Pincelada 42: “Azul Profundo”


Compartir

Por La Marquesa de Buenavista

El convoy del Metro se acercaba a otra estación; en uno de los vagones, que a esa hora venían casi vacíos, una joven aparentaba leer. La puerta se abrió y algunos pasajeros ascendieron, entre los cuales se encontraba un joven que llevaba una mochila a la espalda, lo que evidenciaba que era estudiante. Se acomodó en su lugar habitual, recargado en el pasamanos en la puerta contraria a la de acceso; se sentía observado, volteó y se percató que, de reojo, la muchacha lo veía; esbozó una sonrisa y decidido se dirigió hacia ella.

-¡Hola! ¿Me puedo sentar aquí? –dijo seguro, señalando el asiento contiguo al de la muchacha, quien no contestó, fingiendo leer.

Cuan largo era, el joven se acomodó en el asiento, volteó a ver a la chica, miró el libro que sostenía entre sus manos y dijo:

Azul profundo… Yo la acabo de leer… es una buena novela, aunque me parece que el personaje principal a veces se diluye… … …

Ante la verborrea del joven, la muchacha sonrió, de manera casi imperceptible.

-¡Ya la armé! –se dijo internamente el joven.

Las estaciones se sucedían vertiginosamente.

-Bueno, en la próxima estación yo me bajo –dijo la chica.

-¿Y cuándo nos volvemos a ver? –preguntó el muchacho- ¿Me das el número de tu cel?

-Es que… no tengo… quiero decir, está descompuesto.

-Entonces ¿cómo le hacemos?

-¿Qué te parece si el próximo viernes, a esta hora, nos vemos debajo del reloj de esta estación?

-De acuerdo –concluyó el joven y, antes que la muchacha pudiera reaccionar, le dio un beso en la mejilla.

Los días, primero, y las semanas, después, transcurrieron y, puntualmente, todos los viernes, a las cuatro de la tarde, debajo del reloj de la estación, los jóvenes acudían a su cita: a veces para recorrer el centro de la ciudad, otras para ir a platicar, sentados en la banca de algún parque, las menos para ir al cine; pero después de la primera reunión amorosa, el lugar inevitable era el cuarto de un hotel, siempre diferente, para no ser descubiertos.

-¿Aún no te entregan tu teléfono? –inquirió el muchacho.

-No… ya estoy pensando en comprarme otro.

-Como tú veas, pero ya me urge que tengas un cel para poder, cuando menos, escucharte cuando no estás conmigo; ¡los días sin ti se me hacen eternos! Jejeje…

Transcurrió una semana más y el joven esperaba a su amada, en el lugar acostumbrado. Los minutos transcurrían lentamente y ella no llegaba.

-¿Qué le habrá pasado?… ya se atrasó dos horas –pensaba el muchacho, quien se sobresaltaba ante la llegada de un nuevo convoy. Pero la chica no llegó ese día a la cita pactada, ni el siguiente viernes, ni el siguiente…

Cada vez que él tenía tiempo libre, lo pasaba en la estación, esperando que de casualidad la muchacha llegara. Inútil espera.

El convoy arribaba a la estación; el joven, cansado de esperar, lo abordó, buscó su lugar favorito y estirando el cuello, displicentemente miró a los pasajeros y sonrió, era su día de suerte: en un apartado asiento, vio una muchachita, que aún no llegaba a los veinte años de edad, que leía Azul profundo.

Header AZUL PROFUNDO

(Hasta el próximo viernes)

 

Referencia fotográfica: somniaterribilia.com

Compartir

{"@context":"http:\/\/schema.org\/","@type":"Product","name":"Pincelada 42: “Azul Profundo”","description":"Pincelada 42: “Azul Profundo”","image":{"@type":"ImageObject","url":"https:\/\/labombilla.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/Foto-Marquesa.png","width":800,"height":349},"brand":false,"sku":false,"0":false}
Tags
About Author

@labombil

Comments 6
  1. Maria Isabel Escamilla y Guerrero

    Cualquier lugar es bueno para establecer una relación mi querida Marquesa de Buenavista Saludos

    Responder
  2. Bianca Dalia Hernández Rodríguez

    Me gusto mucho.
    Lo que me dio a entender fue que cualquier lugar o momento es bueno para establecer una buena relación con alguien ya sea amistosa como amorosa. Y que siempre alguien se va tal vez sea para bien tanto para esa persona como para ti y no importa cuanto tiempo pase alguien mejor llegará a tu vida para complementar ese espacio que van dejando ciertas personas.
    BIANCA DALIA HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ 1A

    Responder
  3. Karen Sheccid

    me gusto.
    Nosotros podemos encontrarnos muchas personas, unas se irán y otras se quedaran
    yo creo que eso trato de decir y que no hay que ponernos tristes por eso, sino verle el lado positivo
    No todos se quedaran siempre con nosotros.

    Responder
  4. Velazquez Munguia Juan de Dios

    2•B Radiología
    Como que en el inicio no expone bien como es que esta el panorama, según yo pero esta padre la verdad 🙂

    Responder
  5. Alejandro Torres Martínez

    2-C enfermería vespertino

    Pues ay es donde te das cuenta que puedes conocer a cualquier persona en un lugar y momento inesperado con la que puedes compartir momentos únicos

    Responder
  6. Miranda Barrueta Chavez 1E

    me gusto mucho y me sorprendio por el hecho de que a cuanta gente podemos conocer asi y sin darnos cuenta conocer a alguien que puede que se quede o que se vaya pero que en algun momento te lleno de felicidad no tiene precio

    Responder

Leave a comment