Nominaciones de Pedro Infante a los Premios Ariel


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Por:   Óscar Alfredo Larico Dávila

Lima, Perú, 27 de julio del 2015

 

Pedro Infante, el más destacado y famoso actor de cine en la llamada Época de Oro del Cine Mexicano, durante todos sus años de actor cinematográfico fue nominado en siete ocasiones, en la categoría a mejor actor, a los premios Ariel, que desde el 15 de mayo de 1947 entrega la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, fundada el año 1946. La idea primigenia de sus creadores consistía en organizar y realizar este evento en forma anual, pero, hubo un paréntesis que se produjo entre los años 1959 hasta 1971, retomándose su organización a partir del año 1972.

 

Y, no obstante, que en la filmografía de este connotado artista existen títulos de grandes producciones que le demandaran una gran preparación y un extraordinario desempeño, apoyado en su reconocida versatilidad histriónica, muchas de sus  películas no fueron tomadas en consideración ni merecieron la debida atención por parte de los responsables de las nominaciones, llegando a ser totalmente ignoradas al momento de la designación de las ternas, aunque en muchos casos, la prensa especializada y los críticos cinematográficos no estuvieran de acuerdo con esta omisión que llegaron a considerar de injustas. Como prueba de lo que manifestamos, citaremos como ejemplo algunas de ellas: “Los  tres García” y “Vuelven los García” (filmadas en 1946), “Nosotros los pobres” (1947), “Ustedes los ricos” (1948), “No desearás la mujer de tu hijo” (1949), “Sobre las olas” (1950), “Ahora soy rico” (1952), “Escuela de vagabundos” y “Dos tipos de cuidado” (1954) y “La tercera palabra” (1955).

 

Esto nos lleva a pensar, que muy posiblemente para los miembros de la Academia, la comedia (que es una de las partes que componen al género dramático),  no era muy bien considerada porque conceptuaban que no demandaba mayor capacidad actoral de los artistas que lo cultivaban, consecuentemente,  no se les valoraba ni se les reconocía mérito alguno al momento de calificar sus actuaciones. Quizá, también pensaran, que la trama de estas películas solamente busca crear situaciones hilarantes con las que logran encandilar y  entusiasmar al público hasta arrancarles sonoras carcajadas con gags preconcebidos. Y, si bien es cierto, que en la filmografía de Infante encontramos un buen número de comedias citadinas y rurales, también es cierto que hay películas de corte dramático y tragicómico, en las cuales el artista mazatleco tuvo destacada participación, las mismas que le valieran para ser nominado en la categoría como mejor actor, pero el reconocimiento pleno, total, se venía posponiendo años tras año y vez tras vez ante el asombro e incredulidad de los hombres de prensa y de la crítica especializada, que reconocían sus grandes dotes histriónicas y habían empezado a ver en Pedro a un actor de polendas .

 

Otra cuestión que debe haber primado para los miembros de la Academia, es el hecho que aquellos consideraran que tan solo deberían ser nominados actores egresados de las Academias de Actuación y no actores empíricos, es decir, actores sin mayor formación ni estudios académicos. Esto nos indica claramente, que en este orden de cosas lo subjetivo se anteponía a la racionalidad, es decir, que existía una marcada predisposición en  contra de todo lo que no provenía de las academias de teatro. Quizá, debe de haber influenciado en este criterio don Fernando Soler, el gran actor mexicano que fuera Presidente de la Academia de 1946 a 1950.

Al efectuar este análisis, debemos de tener presente que Infante no tuvo preparación actoral alguna, que jamás pasó por ninguna Academia de Actuación, que todo en él fue natural, que nació con esa y muchas cualidades que solamente necesitó pulir Ismael Rodríguez para descubrir el enorme potencial que traía consigo el bisoño actor que se encontró en el camino y que más tarde se convertiría en todo un fenómeno del cine de su país por su gran poder de convocatoria.

 

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Pedro Infante y el mariachi Perla de Occidente la noche de su debut en el Cine City Hall de Lima el miércoles 9 de enero de 1957.

 

Pedro Infante puede ser comparado con una moneda descubierta en el lecho marino adónde fue a parar como consecuencia de un naufragio, y que en el momento de ser hallada y  rescatada nadie sabía realmente el valor que tenía por encontrarse completamente oxidada, pero que cuando fue pulida para liberarla de la capa de moho que escondía su verdadero ser, recién pudo descubrirse su real valor y causar admiración y asombro entre quienes lo veían.     

 

Con este ejemplo quiero dar a entender, que Infante no era un tipo improvisado cuando se le dio la oportunidad de alternar en el cine. Consigo ya traía la experiencia de haber participado como extra en la película EN UN BURRO TRES BATURROS (1939) y como organillero y director de orquesta en los cortometrajes EL ORGANILLERO (1939) y PUEDES IRTE DE MI (1940) respectivamente, todas ellas dirigidas por el cineasta José Benavides Pérez (quien muriera trágicamente en un accidente con arma de fuego el 17 de setiembre de 1945). Esto, sin duda, le permitió seguir aprendiendo las técnicas de la actuación, que facilitaron su rápido crecimiento en sus facetas de cantante y actor hasta alcanzar su total consagración en el mundo artístico mexicano y Latinoamericano.

 

El más grande ídolo del pueblo mexicano fue nominado en siete oportunidades  en la categoría de mejor actor por los miembros de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas a los premios ARIEL, habiéndolo obtenido solo una vez. Fue nominado  el año 1948 por su rol de Agapito Treviño “caballo blanco”, el rebelde circunstancial, hijo desconocido de un  general gobiernista en la película CUANDO LLORAN LOS VALIENTES; el año 1949 por su caracterización de los trillizos (triates) Andrade: Víctor (el militar), Lorenzo (el tahúr) y Juan de Dios (el sacerdote) en LOS TRES HUASTECOS; el año 1950 por su personificación de Silvano Treviño, el ejemplar hijo del irresponsable y borracho Cruz Treviño Martínez de la Garza en la cinta LA OVEJA NEGRA; el año 1953 por su actuación en el film UN RINCÓN CERCA DEL CIELO en la que dio vida a Pedro González, el empleado de oficina que pierde su trabajo por casarse con Margarita, quien era pretendida por su jefe; el año 1954 por su excelente papel caracterizando a PEPE EL TORO, el ex carpintero convertido en boxeador en la película del mismo nombre; el año 1956 por su magnífica actuación en la película LA VIDA NO VALE NADA en el rol de Pablo Galván, un borracho melancólico que sufría de depresión y no podía establecerse  en ningún lugar, por el que  obtuvo el único ARIEL que conseguiría en su carrera cinematográfica; y por último, el año 1958, por su extraordinaria participación en la laureada TIZOC (Amor Indio), por la que había ganado póstumamente el año 1957 el Oso de Plata en la categoría de mejor actor otorgado por la organización del Festival Internacional de Cine de Berlín (Alemania) conocido popularmente como la Berlinale.

 

La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas no siempre se mostró imparcial al momento de las nominaciones. Con Pedro Infante cometió muchos actos de injusticia y, quizá el más sonado fue el no haberlo considerado en la terna de candidatos al premio ARIEL en la categoría a mejor actor el año 1951 por su memorable actuación en la película SOBRE LAS OLAS ante el estupor y la sorpresa general de los miembros de la prensa especializada que lo vislumbraban como posible ganador de la estatuilla, ante tal omisión. En aquella ocasión resultó como ganador don Fernando Soler por su notable actuación en la película “No desearás la mujer de tu hijo” en la que también tuvo loable participación el ídolo mexicano. Es bueno destacar, que tanto “Sobre las olas” así como “No desearás la mujer de tu hijo” fueron estrenadas el año 1950, aunque en semestres diferentes, por lo que, ambas cintas así como los actores principales de las mismas  pudieron haber sido nominados el año 1951 como candidatos a los premios ARIEL.

 

Y si la Academia hubiera considerado que por el hecho de haber sido exhibidas en semestres diferentes, bien pudo haberlo nominado el año 1952 por su actuación en esta película, en la que resultó ganador Arturo de Córdova por su actuación en la película EN LA PALMA DE TU MANO, en la que representó a un astrólogo y ocultista que utiliza a su esposa para obtener información sobre sus futuros clientes con fines de lucro. La producción de esta película estuvo a cargo de Producciones Mier y Brooks, y la dirección corrió a cargo de Roberto Gavaldón, uno de los grandes cineastas mexicanos de todos los tiempos.

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En esta foto publicada en internet vemos a Pedro en el rol de Juventino Rosas, compositor mexicano del bello vals Sobre las olas.

        

Es innegable que en las decisiones de los miembros de la Academia hubo preferencias por algunos actores en detrimento de otros, y entre ellos, qué duda cabe, don Fernando Soler gozaría de este favoritismo en algunas ocasiones. Y partiendo de esta premisa, colijo que el año 1951 no se le nominó a Infante por su extraordinaria actuación en el rol del gran músico y compositor mexicano Juventino Rosas Cárdenas en la cinta SOBRE LAS OLAS para favorecer la candidatura de Soler por su actuación en “No desearás la mujer de tu hijo”, quien a la postre resultaría siendo el ganador del Ariel. Con esta opinión, que es muy personal, no pretendemos jalar la alfombra sobre la que se encuentra parado don Fernando, por que reconocemos que no solo fue un extraordinario actor, sino que tuvo una connotación mayor, fue un gran maestro de la actuación. Lo mismo podemos decir de Pedro, de quien el tiempo se ha encargado de demostrar que no fue un artista mediático como muchos otros que después de haber gozado de fama y dinero han quedado en el olvido, mientras que el ídolo de ídolos  permanece vigente a 58 años de ocurrida su muerte, y las películas que filmara, continúan cosechando halagos.

 

De manera sucinta habíamos dicho líneas arriba, que en siete oportunidades Pedro Infante había formado parte de las ternas nominadas al premio ARIEL en la categoría a mejor actor, pero no habíamos profundizado nuestro análisis para poder hacernos una idea cabal sobre las razones que tuvieron los miembros de la Academia para no considerar su actuación como merecedora de una nominación al momento de elegir a los actores que habían destacado por sobre sus compañeros en los roles que les tocó desempeñar, cosa que a continuación hacemos.  

AÑO 1948

Ese año la Academia consideró en la terna de candidatos al premio Ariel en la categoría a Mejor Actor a los siguientes actores:

– PEDRO INFANTE,  por su grandiosa actuación en la película “CUANDO LLORAN LOS VALIENTES”, filmada el año 1945 y estrenada el 8 de enero de 1947 en el Cine Colonial. Fue dirigida por Ismael Rodríguez Ruelas y producida por Producciones Rodríguez Hermanos S. de R. L.

 

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Pedro Infante y Blanca Estela Pavón junto al niño Joaquín Roche (Pinolillo) en una escena de la película CUANDO LLORAN LOS VALIENTES (1945), que fuera la primera película que filmaran juntos. Después de ella protagonizarían juntos cinco películas más.

 

– JULIÁN SOLER, por su participación en la cinta “EL SECRETO DE JUAN PALOMO”, dirigida por Miguel Morayta y producida por Producciones México;  fue filmada el año 1947.

– PEDRO ARMENDÁRIZ, que resultó siendo el ganador por su excelente actuación en el film “LA PERLA”, filmada el año 1945, dirigida por Emilio “indio” Fernández y producida por Agua Films S. A., cuya trama se centra en la historia de una familia de pescadores que vivían en una aldea a orillas del mar, compuesta por Quino el padre (Pedro Armendáriz), Juana la madre (María Elena Marqués) y un hijo muy pequeño, Juanito, quien sufre la picadura de un alacrán en su cuna que lo pone al borde de la muerte. El médico del pueblo, un hombre insensible,  ambicioso y sin escrúpulos y que sentía rechazo por los indios se niega a atenderlo por la falta de recursos de la familia. Buceando en busca de conchas encuentra una muy grande dentro de la cual halla una perla de gran tamaño y medidas perfectas que causa la admiración de todos los lugareños y la ambición de los mercaderes y negociantes de perlas del pueblo, que aprovechando que los aldeanos organizan una fiesta por el feliz hallazgo, le ofrecen toda clase de artículos y juegos para la familia. Con zalamerías dos rufianes, enviados por el hermano del médico, que era uno de los principales del pueblo, consiguen sacarlo de la fiesta para hacerlo beber y una vez embriagado robarle la perla, objetivo que no consiguen pero que no los desanima. Cuando acompañado por todos los aldeanos y una banda de músicos llega al pueblo para venderlo al mayor mercader de perlas, este intenta engañarlo y timarlo en contubernio con otros timadores por lo que decide llevarlo a la ciudad para vender. Los amagos para asesinarlos se suceden a diario, los dos tipos que lo emborracharon para robarle, intentan una vez más asesinarlo. Mata a uno y el otro huye para volver más tarde en su busca con un perro. Entre tanto, la familia trata de abandonar la aldea para dirigirse a la ciudad en donde podrían venderla  a un precio mejor que les permitiría cambiar sus vidas y su destino, pero son perseguidos por el mercader que intentó timarlo hasta la saciedad y el cansancio. Asesinan al pequeño Juanito y Quino acaba con la vida del mercader. Vuelven a su aldea y desde lo alto de un precipicio arrojan la perla al mar.

 

AÑO 1949

La Academia nominó en la terna de candidatos al premio Ariel en la categoría a Mejor Actor ese año a los siguientes actores:

– PEDRO INFANTE, por su convincente y notable actuación en la película “LOS TRES HUASTECOS”, filmada el año 1948 y estrenada el 5 de agosto de 1948 en el Cine Palacio Chino. Fue dirigida por Ismael Rodríguez Ruelas y producida por Producciones Rodríguez Hermanos S. de R. L.

 

Nominaciones PI 4Infante caracterizando al cura Juan de Dios Andrade, al capitán Víctor Andrade y al tahúr Lorenzo Andrade en la película “ Los tres huastecos” en que por primera vez representó tres papeles (foto tomada de internet).

 

En esta película Pedro Infante representó tres papeles diferentes que le demandaron una gran concentración y el despliegue de sus grandes dotes histriónicas, pues si bien es cierto que los tres personajes eran físicamente iguales, cada uno de ellos era dueño de su propia personalidad; cada uno de ellos había escogido su propio camino y tejido su propio destino, y en esto, eran totalmente diferentes.  

– DAVID SILVA, por su gran actuación en el film  “¡ESQUINA BAJAN!”, dirigida por Alejandro Galindo, uno de los más prestigiados directores de la llamada época de oro del cine mexicano, y producida por Rodríguez Hermanos S. de R. L.;  fue filmada el año 1948.

– CARLOS LÓPEZ MOCTEZUMA, declarado ganador del Ariel por su gran actuación en la película “RÍO ESCONDIDO”, dirigida por Emilio “indio” Fernández, cuya trama se basa en la historia de Rosaura Salazar, una maestra que es convocada al Palacio Presidencial por el propio Presidente de la República, quien le explica personalmente las razones que motivaron su convocatoria, a la vez que le entrega la documentación pertinente. Gravemente enferma del corazón, la maestra emprende el viaje hasta la estación de un pueblo más cercano a Río Escondido, donde debería cumplir las instrucciones recibidas. Como el pueblo quedaba lejos de la estación y nadie la esperaba, cargando su equipaje enrumba hacia él. Pierde el conocimiento en el camino como consecuencia de su enfermedad y el cansancio. Felipe (Fernando Fernández), un estudiante de medicina que se dirigía al pueblo de Santiago de la Sierra a cumplir con su servicio social, le presta ayuda y lo acompaña hasta el mismo pueblo, donde descubre con indignación que la escuela había sido convertida en caballerizas por órdenes de Regino Sandoval (Carlos López Moctezuma), Presidente Municipal y cacique de la localidad, que en el colmo de los excesos, abusa y explota al pueblo, negándoles incluso el agua, que por ser muy escasa en dicho lugar, la utiliza para sí mismo. Nada más llegar, Rosaura es víctima del cacique, quien la abofetea por defender a un caballo que era inmisericordemente agredido por Regino. Recibe el apoyo del cura del lugar (Domingo Soler) que también había sido víctima de los atropellos del cacique, por lo que se dedicó al juego y la bebida para paliar su pena y dolor, descuidando sus labores pastorales. De casualidad descubre un caso de viruela que podría convertirse en una epidemia en el pueblo, cuando encuentra a una madre de tres niños postrada desfalleciente en el suelo y que sucumbe casi de inmediato. Demanda el apoyo de Felipe quien regresa a Río Escondido. Regino contrae la enfermedad y bajo amenazas obliga a Felipe a curarlo. Este le impone al cacique dos condiciones para sanarlo, una, que arregle y entregue completamente equipada la escuela para que puedan estudiar los niños; y la otra, que reúna a la población en la plaza para ser vacunadas. En este acto conoce a Mercedes (Columba Domínguez) la anterior maestra de escuela a quien Regino mantiene raptada como su amante durante dos años, y a quien mandará asesinar mientras finge un viaje a la ciudad, cosa que no se cumple, pues ella se suicida. El único hilo de agua se seca y la población acude al templo para solicitar al cura les permita sacar en procesión la cruz para que les haga el milagro de que llueva o que Regino comparta con ellos el agua que tenía en el pozo de su casa. Goyito, una de los hijos de la muerta por viruelas y que Rosaura cuidaba desde entonces, acude a clases borracho al haber bebido pulque por falta de agua. Al ir a sacar agua del pozo de Refugio, este lo mata a tiros y después intenta obligar a la gente a enterrarlo aquella misma noche y no por la mañana cómo era la costumbre. Una noche, Regino intenta violar a Rosaura ante la pasividad de sus hombres, pero ella defiende su honor y honra asesinando a tiros al malvado. Su enfermedad se agrava y cae en cama. Felipe acude en su apoyo, como en otras ocasiones, pero no puede evitar el fatal desenlace. La maestra muere escuchando el tenor de la carta que le había sido enviada por el Presidente de México, mediante la cual le agradece su valioso aporte y enaltece su dedicación al plan de mejorar la educación en todo el  país como política de Estado. Es enterrada en Río Escondido por decisión del pueblo.

AÑO 1950

Ese año fueron nominados como candidatos al premio Ariel en la categoría Mejor Actor por la Academia los siguientes actores:

– PEDRO INFANTE, por su excelente actuación en la película “LA OVEJA NEGRA”, que fue filmada el año 1949 y estrenada el 24 de diciembre de 1949 en el Cine Orfeón. Fue dirigida por Ismael Rodríguez Ruelas y producida por Producciones Rodríguez Hermanos S. de R. L.

 

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Pedro Infante y Fernando Soler en una escena de la emotiva película “La oveja negra”, en donde demostraron ambos lo grande que fueron como actores (foto tomada de internet).

 

– ARTURO DE CÓRDOVA, por su gran actuación en la película “MEDIANOCHE”, que fuera dirigida por Tito Davison y producida por Cinematográfica Filmex S. A., fue filmada el año 1949.

– ROBERTO CAÑEDO, declarado ganador del premio Ariel por su soberbia actuación en el film “PUEBLERINA”, dirigida Emilio “indio” Fernández y producida por Ultramar Films, fue filmada el año 1948, y su trama se enfoca en la historia de Aurelio Rodríguez (Roberto Cañedo), quien al regresar a su pueblo gozando de libertad condicional después de haber cumplido seis años de prisión se entera que su madre había muerto seis meses después que se lo llevaron a la penitenciaría por dejar mal herido a Julio González (Guillermo Cramer) por violar a su novia Paloma (Columba Domínguez), quien deambula por las afueras del pueblo en compañía de su hijo Felipe (Ismael Pérez)  producto de la violación. Aurelio aspira a casarse con ella y vivir en paz y tranquilidad, olvidándose del pasado, pero los hermanos González persisten en su afán de causarles problemas que se acrecienta, cuando Aurelio le gana a Julio una fortuna jugando a las cartas y en la prueba de lanzamiento de cuchillo desde sus monturas y al galope. Paloma y Aurelio contra toda oposición contraen matrimonio  y organizan una fiesta a la cual invitan a todos los habitantes del pueblo, pero nadie asiste. Siembra frijoles y maíz y obtiene una buena cosecha que vende en otro pueblo por los bajos precios que le ofrecen Julio y Ramiro González, quienes se deciden a matarlo. Alertado por la autoridad del pueblo decide marcharse, pero los González van en su busca con intenciones de acabar con él y su familia. Se da el duelo, mueren los hermanos y Aurelio, Paloma y Felipe prosiguen su camino en busca de un mejor porvenir.

 

AÑO 1953

La nómina de candidatos al premio Ariel en la categoría Mejor Actor de ese año, considerada por los miembros de la Academia comprendía a los siguientes actores:

– PEDRO INFANTE, por su excelente actuación en la película “UN RINCÓN CERCA DEL CIELO” que fuera dirigida por Rogelio A. González y producida por Filmex S. A.; fue rodada el año 1952 y estrenada el 22 de agosto de 1952 en el Cine Orfeón.

 

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En esta foto tomada de internet, vemos a Pedro Infante y Marga López en una romántica escena en el interior de un cine en el film “UN RINCÓN CERCA DEL CIELO” .

 

– ARTURO DE CÓRDOVA, por su gran actuación en la cinta “MI ESPOSA Y LA OTRA” que fuera dirigida por Alfredo B. Cravenna y producida por Filmex S.A., fue filmada el año 1952.

– PEDRO ARMENDÁRIZ, designado ganador por su excelente interpretación de Roque Suazo en la película “EL REBOZO DE SOLEDAD”, dirigida por Roberto Gavaldón y producida por Tele Voz, fue rodada el año 1952 y su trama gira en torno a dos de los protagonistas principales: Roque Suazo y el doctor Alberto Robles (Arturo de Córdova), quien rememora hechos pasados al leer una carta que desde el pueblo de Santa Cruz le hace llegar el padre Juan (Domingo Soler). El médico que siente que ha fracasado en su profesión, quiere desarraigarse de su pueblo para viajar a la capital, pero un hecho fortuito lo obliga a quedarse. Roque, al morir su madre, incendia su bohío y se aleja del pueblo, pero al regresar tiempo después encuentra a otra gente explotando sus tierras y ocupando su casa. Toma posesión de lo que es suyo y empieza sus problemas con el cacique del pueblo, David Acosta (Carlos López Moctezuma). Conoce a Soledad (Stella Inda) y a su hermano Marcos (Jaime Fernández) que sembraban sus tierras. La enamora y un día la hace suya, a resultas de la que queda embarazada. El doctor Robles se entera de este hecho y cita a Suazo a su casa. Este habla con Soledad y la convence para casarse. Se dirige a la tienda para comprar un rebozo blanco para la boda con Soledad. Tiene una disputa con David Acosta y un tal Presciliano. Mata a este último y deja mal herido a David. El doctor Robles, fiel a su juramento médico, salva la vida de David, quien persigue y acosa a Roque. Un día, Roque llega a casa del médico para pedirle que asista a Soledad que tenía dolores de parto. Robles acude con el padre Juan a una iglesia abandonada donde se encontraban escondidos y consigue salvar al hijo de Soledad, quien muere después del parto. Roque en tanto es asesinado por David  y sus hombres.  Después de leer la carta que le enviara el padre Juan, el doctor Robles decide regresar al pueblo.  

 

AÑO 1954

Ese año, la Academia nominó como candidatos al premio Ariel en la categoría a Mejor Actor a los actores que en opinión de sus miembros habían destacado por sobre sus demás compañeros:

– PEDRO INFANTE, por su excelsa actuación en la película “PEPE EL TORO”, última cinta de la más famosa trilogía de la cinematografía mexicana; dirigida por Ismael Rodríguez, uno de los más grandes directores mexicanos de todos los tiempos; fue filmada el año 1952 y estrenada el 21 de agosto de 1953 en el Cine Orfeón. La producción de la cinta estuvo a cargo de Rodríguez Producciones S. de R. L. de los hermanos Rodríguez Ruelas.

 

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Pedro Infante y Amanda del Llano en la última escena de “Pepe el toro” que registra su asistencia al cementerio en el día de los muertos, en el que manifiestan su decisión de no volverse a casar (foto tomado de internet).

 

– JULIO VILLARREAL, por su buena participación en la película “EUGENIA GRANDET”, que fuera filmada el año 1953;  dirigida por Emilio Gómez Muriel y producida por Argel Films S. A.

– ARTURO DE CÓRDOVA, quien fue designado ganador del Ariel por su gran actuación en la película ”LAS TRES PERFECTAS CASADAS”, que bajo la dirección de Roberto Gavaldón y la producción de Cinematográfica Filmex S. A. fue filmada el año 1953, y cuyo trama nos muestra a tres familias compuestas por Jorge y Leopoldina , Máximo y Genoveva, Javier y Ada, reunidos en la casa de estos últimos para celebrar el 18° aniversario de bodas y a la cual no concurre el escritor Gustavo Ferrán (Arturo de Córdova) el padrino de las mismas, por imprevistos al momento de tomar el avión para acudir a la reunión. La radio y televisión propalan la noticia de que el avión en que debería viajar Ferrán ha sufrido un accidente y entre los muertos se encontraba el reconocido escritor. En la creencia que Ferrán ha muerto, los amigos deciden abrir una carta que un año antes había entregado a Javier, para que sea abierta y  leída el día de su muerte, enterándose que este había mantenido relaciones amorosas con sus respectivas esposas. Esa misma noche se aparece Ferrán que al cambiar de aeronave se había salvado de morir en el accidente que sufrió la nave que debía de abordar para trasladarse a la ciudad de México. Los tres burlados rechazan su presencia y se niegan a considerarlo como el amigo querido que fue antes de que se revelara el secreto de sus aventuras amatorias con sus esposas. El problema alcanza a Luciano y Carla (sobrino de Ferrán e hija de Javier y Ada respectivamente) que deseaban casarse, pero la proposición no es aceptado por el padre de ella. Las amigas dialogan entre ellas y se descubre la gran verdad, era cierto lo dicho por Ferrán. Ada se cita con este en su departamento, donde todo estaba dispuesto como la primera vez que se citaran. Ella acepta haberlo amado después de las primeras escaramuzas. Siguen a la confesión caricias y besos que terminan con Ferrán herido mortalmente de bala con su propia arma. Casi moribundo  firma la carta que había escrito antes, en la que niega lo dicho en la que les dejara a sus amigos.

 

AÑO 1956

La Academia, ese año nominó en la categoría a mejor actor, a quienes según su opinión, cumplieron destacadas actuaciones en los papeles que les tocó representar, y ellos fueron:

– ERNESTO ALONSO, por su estupenda actuación en la película “ENSAYO DE UN CRIMEN”, filmada el año 1955 bajo la dirección del genial cineasta  español, Luis Buñuel y producida por Alianza Cinematográfica.

– DAVID SILVA, por su excelente participación en la película “ESPALDAS MOJADAS”; film rodada el año 1953 bajo la dirección de uno de los grandes directores mexicanos, Alejandro Galindo y que fuera producida por ATA Films y ATLAS Films.

– PEDRO INFANTE, que se erigiera como justo ganador del premio Ariel por su sobresaliente actuación en la película “LA VIDA NO VALE NADA”, que bajo la dirección de Rogelio A. González y la producción de Tepeyac S. A., fue filmada el año 1954 y estrenada el 4 de mayo de 1955 en el Cine Metropolitan. Su trama se centra en la historia de Pedro Galván, un campesino que un día cualquiera abandona el hogar paterno y parte por el mundo en busca de aventuras sin detenerse a pensar en la falta que su presencia  haría en aquel hogar, en el que se afincaran  las desgracias que azotarían con inusitada violencia a todos sus miembros, que se acrecentaría aún más cuando el padre también se aleja dejando en el más completo abandono a su mujer y a sus hijos menores. Amante de la bebida y la vida disipada, Pablo no encuentra sosiego para su alma y no puede estabilizarse en ningún lugar. Huye siempre cuando enfrenta la posibilidad de formar algo serio y poder cambiar su forma de vivir. Abandona a una joven viuda que le abre su corazón y le ofrece la oportunidad de ser feliz y ayudar a su familia. Conoce a una bella prostituta a quien después de una noche de tragos, peleas y sexo, promete ayudarla para que abandone ese medio de vida y vuelva a la casa de sus padres. Trabaja ardorosamente para reunir el dinero que necesitaba enviarle a la fémina para que esta cancele sus deudas y se libere de la explotación de la matrona que regenta el prostíbulo, cuando, en casa de su madre, hubiera servido mucho más ese dinero, porque  sus familiares se encontraban en la más completa miseria y pasaban hambre. Un día vuelve a lo que fue su casa y al ver el estado calamitoso en que se encuentra, siente remordimientos, y después de conversar con su madre y hermanos, sale en busca de su padre para convencerlo de volver al hogar. En un pueblo cercano al mar encuentra a Martha, una muchacha que vive sola y que camina por la playa, quien lo conduce a la cabaña en que  vivía su padre.  Después de saludarse, surge entre ellos las primeras discrepancias, pues el padre espera la crítica de su hijo por el  abandono de su madre y hermanos, pero esta no llega. Pablo decide buscar trabajo para ganar el suficiente dinero y enviárselo a su madre. Se entera que su padre sostiene un romance con Martha, la cual se siente atraída por él, quien inicialmente la rechaza para finalmente terminar sucumbiendo a sus encantos, lo que suscita un conato de bronca con su padre, quien es informado de esto por el caimán, un tipo indeseable que se dedica a la bebida. Superado el impase, Leandro y Pablo deciden irse del pueblo. Martha trata de convencer a Pablo para que se quede con ella, pero es rechazada. Llama al caimán y le promete cuanto desea con tal de que obligue a Pablo a quedarse en el pueblo.  El caimán que siempre había pretendido a Martha, corre presuroso al encuentro de Pablo y su padre. Se produce un violento pugilato entre Pablo y el caimán, quien queda inconsciente a orillas del mar; padre e hijo se alejan abrazados de ese pueblo con rumbo a su hogar, en donde los esperan sus familiares.     

 

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Magda Guzmán y Pedro Infante en una escena de la película LA VIDA NO VALE NADA, por cuya impecable actuación Pedro ganó el premio Ariel a mejor actor el año 1956. (Foto tomada de internet).

 

AÑO 1958

Este año, los miembros de la Academia tuvieron a bien considerar en la terna de candidatos en la categoría a mejor actor a los siguientes actores:

– PEDRO INFANTE, designado póstumamente en reconocimiento a su grandiosa actuación en la película “TIZOC” (Amor Indio); galardonada cinta que producida por Matouk Films S. A., fue filmada el año 1956 bajo la  dirección de Ismael Rodríguez Ruelas, su padre cinematográfico; su esperado estreno se produjo en simultáneo en cuatro salas cinematográficas de la ciudad de México (Polanco, Mariscala, Alameda y Las Américas) el 21 de octubre de 1957. Se mantuvo en cartelera durante siete semanas consecutivas, marcando un récord para la época.

 

Nominaciones PI 9Pedro Infante y María Félix en una escena de la laureada TIZOC, cinta por la que fuera premiado póstumamente con el Oso de Plata del Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale) como mejor actor del año 1957. (fotografía tomada de internet)

 

– CARLOS MONTALVÁN, por su destacada actuación en la película “BAMBALINAS”, que fuera  filmada el año 1957; dirigida por Tulio Demicheli y producida por Filmadora Argel.

– ARTURO DE CÓRDOVA, declarado ganador del premio Ariel de ese año por su gran actuación en la cinta “FELIZ AÑO, AMOR MÍO”, filmada el año 1957 bajo la dirección de Tulio Demicheli y producida por Cinematográfica Filmex S. A., cuyo trama se inicia cuando Ricardo Caso (Arturo de Córdova), un gran concertista de violín, que está muy enfermo desde un año atrás, se encuentra en un teatro cumpliendo una presentación, a la que no asiste su esposa cuyo palco permanece vacío todo el tiempo. Sobre su escritorio encuentra una carta escrita por María (Marga López), cuando se encontraba en su lecho de moribunda, y en cuyo interior halla una rosa seca. En sus  líneas le hace saber la historia de cómo fue que se conocieron y cómo así nació en ella el amor por él. Evoca la noche en que lo vio por primera vez y cuando asistió a su matrimonio. Al contraer nuevas nupcias su madre, se mudan a Pazcuaro, desde donde sigue la vida artística de Ricardo a través de las publicaciones periodísticas, cuyos recortes colecciona.  María, que había viajado a Caliche, descubre al artista entre los asistentes al cementerio, quien había  viajado a dicho lugar por día de muertos para visitar a su esposa e hijo muertos en un accidente. María se traslada a México para trabajar como diseñadora en una casa de modas y visita la casa donde había vivido con su madre, la noche de fin de año, con la esperanza de ver a Ricardo, quien al descubrirla se acerca a ella e inician su primera plática y el inicio de su romance, que aquella misma noche se concretaría. Ricardo recibe un cable que desde New York le envía un empresario amigo demandando su apoyo, lo que lo obliga a viajar de inmediato conjuntamente con Pedro, su amigo y fiel mayordomo a dicha ciudad, rompiendo una cita con María, la que al llegar a casa del artista encuentra una nota pegada en la puerta explicando su ausencia. Ausencia que dura varios años, durante los cuales nace el hijo de ambos. Ricardo retorna a México acompañado de su novia, donde brinda un concierto al cual asiste María que se ubica en una de las butacas para oírlo y verlo triunfar. Ricardo no la reconoce cuando ella se le acerca y simplemente le firma un autógrafo. Por cosas propias del destino, se produce el encuentro del concertista con su hijo, que tiene su mismo nombre, cuando este acude con su novia al negocio de modas que María tiene. El tiempo pasa, y años más tarde vuelven a encontrarse en una fiesta de fin de año, de donde salen para dirigirse a casa del artista. Esa sería la última vez que se vieran. María muere producto de la enfermedad que lo aquejaba. Ricardo va en busca de su hijo al cementerio el mismo día que entierran a María y le confiesa la verdad a este. Juntos comienzan una nueva vida.

 

Después de analizar con ojo crítico las actuaciones de Infante y de Córdova en las películas Tizoc y Feliz año, amor mío, respectivamente, estamos en condición de decir, que si se cometió una gran injusticia en contra de Pedro cuando no se le nominó los años 1951 o 1952 por su excelente actuación en la película SOBRE LAS OLAS, en la que dio vida al gran compositor mexicano Juventino Rosas Cárdenas, el no haber sido declarado ganador del premio Ariel por parte de los miembros de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas por su sobresaliente actuación en la cinta TIZOC el año 1958, constituye toda una aberración y olvido. Sí, olvido, por qué se obvió que apenas un año atrás, el ídolo azteca había sido premiado por la organización del Festival Internacional de Cine de Berlín como mejor actor por su magnífica actuación en esta cinta; premio que no se lo dieron por que los organizadores se enteraron de que había fallecido ese mismo año, sino, que al ser exhibida la película en el festival, el jurado tuvo los elementos de juicio para poder calificar su actuación. Ser declarado el mejor actor principal equivalía en ese entonces a ser reconocido, valga la redundancia, como el mejor actor principal del mundo ese año, y esa distinción de la que fuera objeto el mazatleco, dejaba muy alta la valla para aquellos actores que ese año compitieran con él por el codiciado galardón.

 

Consecuentemente, colijo,  que la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, a través del jurado calificador que nombrara, para haber declarado ganador a Arturo de Córdova, tiene que haber llegado necesariamente a la conclusión,  que la  actuación de este, comparada con la de Pedro Infante, había sido muy superior, cosa que en mi modesta opinión, no sucedió.  

 

Y como la imparcialidad de la Academia, ha despertado en mí ciertas dudas, siempre en la misma línea tengo otros cuestionamientos qué hacer en cuanto a sus decisiones. Por solo poner dos ejemplos, nos interpelamos a nosotros mismos y nos preguntamos: ¿qué le faltó a las actuaciones de Pedro Infante en “Ustedes los ricos” y “Los tres García” para no ser nominado por los miembros de la Academia por las mismas? En ambas cintas su performance es sobresaliente, y sin embargo, fueron dejadas de lado; no se las tomó en cuenta al momento de calificar su extraordinario rendimiento, no obstante de gozar de la preferencia popular, la misma que se vio  reflejada en los ingentes ingresos por taquilla, y de la opinión de la crítica especializada, que reconocían el gran desenvolvimiento del sinaloense ante cámaras.

 

¿Acaso, la fuerte escena de la película “Ustedes los ricos”, en el que “Pepe el toro” transido de profundo dolor llora la muerte del pequeño torito, y que ha conmovido a tantas generaciones de cinéfilos  que la vieron, no fue convincente para el jurado? ¿Bajo qué premisa calificaron los miembros del jurado la inigualable escena en que Luis Antonio García con llanto desgarrador despide el cuerpo yerto de su abuela en el cementerio en la película “Los tres García”?

 

Después de haber visto las películas en la que sus actores principales compitieron con Pedro por el premio Ariel, juzgo que los miembros de la Academia se equivocaron por lo menos en cuatro oportunidades cuando designaron al ganador, y las razones o motivos que tuvieron para ello, probablemente, fueron por prejuicios inicuos                                                          

 

Nominaciones PI 10

La película TIZOC fue premiada con el Oso de Oro como mejor película extranjera en el Festival Internacional de Berlín el año   1957. Pedro Infante y María Félix aparecen en una escena de la citada cinta. (fotografía tomada de internet)

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