El Primer Amor


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Por: Pollo Bollo Norteño

Imagen: noviazgos

Creo que todos hemos escuchado la frase ¿Quién olvida al primer amor? Y hoy muchachos me daré a la tarea de recordarles a esa personita que volvió su mundo un caos natural; aquel ser humano capaz de poner una sonrisa en su rostro, a quien le compraban rosas o escribían cartitas, aquel (la) por quien la revolución en el estómago dejo de llamarse hambre.

Platicando con una amiga nos pusimos a pensar en aquellos chavales que en la adolescencia nos volvieron locas; esos críos que cambiaron radicalmente nuestra vida y que a pesar del tiempo y las relaciones que tengamos en la posteridad, formaran parte del baúl de los recuerdos y del soundtrack de nuestra vida…

Corría la última parte del año 2005 cuando le conocí; un tipo que me caía pésimo, alguien que se reía de cualquier estupidez y que simplemente no era atractivo… Alguien que neta presentaba severos problemas mentales (era el loco más hermoso, visto a posteridad) y que tenía la risa más tonta que he escuchado en toda mi existencia. Pero no contaba con que Dios o el destino tendrían otros planes para mí.

La convivencia diaria; las salidas al cine o a cenar, las fiestas a las que íbamos y aquellas que nosotros organizábamos en nuestro antiguo lugar, me hicieron darme cuenta que detrás de ese hombre al que aborrecía, se encontraba un ser humano especial; un chaval inteligente y capaz. Sé que esto será motivo de risa y de penita ajena pero la neta aquí entre nos: en mi guardarropa comenzaron a figurar las faldas, los vestidos… Me pellizcaba horrible las pestañas con el enchinador y me picaba los ojos con el rímel (nótese por favor que no era ni soy muy diestra con el arte del maquillaje) y todo por llamar su atención.

¡¡Dulce adolescencia muchachos!! Yo me sentía diferente; sonreía como estupidita al escuchar su nombre, me temblaban las manos cuando lo tenía cerca o me reía más de lo normal… Me emocionaba tanto si me lo encontraba en la fila de las tortillas o si al regresar de la escuela me daba un aventón a mi casa… Era tan pero tan extraño tratar de parecer indiferente ante él, cuando en mi corazón y mi mente había una gran gran revolución.

El “Bicho” fue el causante que las canciones, las películas y series tuvieran un lado cursi: además me adentre más a los deportes (sean neta, ¿quién no ha hecho algún tipo de “acercamiento” a cosas que ni siquiera habían considerado?) bueno acepto que ya era futbolera y me gustaba el americano pero digamos que trate de aprender más sobre el tema y no regarla. Hablábamos en “ingles” y debatíamos sobre la ortografía… A sus veinti (no tantos) él ya tenía una idea diferente del cosmos, pero no entendía porque, en su ser interno parecía un adolescente en pleno desarrollo (pregunta que después de años, las amigas en común se siguen haciendo).

“Bicho” fue el regalo más lindo e inesperado que me dio la vida: él de alguna manera me ayudo a querer ser mejor, me acompaño en un momento muy difícil y me dejo la lección más grande del mundo: EL HECHO DE QUE NO TE AMEN COMO TU QUIERAS, NO SIGNIFICA QUE NO TE AMEN CON TODO SU SER (El gran Gabriel García Márquez no pudo decirlo mejor). Tuve 1 carta, 1 tarjeta, abrazos y muchos momentos que por nada del mundo cambiaria. Fue la primera vez que pude decir “TE AMO” y que no precisamente era para mi padre. Pude afrontar que a mi vida había llegado alguien con quien deseaba compartir una parte de la historia; un helado, una caminata, una pelea de cosquillas, una mirada y una sonrisa que pudiera expresar todo sin necesidad de utilizar palabras.

Ya leyéndolo suena bien pero bien tonto, ¿no creen? Pero a esa edad creo que todos esperábamos algo lindo de la vida o por lo menos yo sí (me declaro ridículamente cursi). Durante ese tiempo de locura y de sentimientos desconocidos, el gurú espiritual me dijo una frase que hoy les compartiré y que espero a partir de hoy tengan (o tengamos) en cuenta para eso de las relaciones amorosas: “LA PERSONA QUE TE TOME DE LA MANO DEBE SENTIRSE ORGULLOSO DE LLEVARTE A SU LADO; SU MIRADA DEBE REFLEJAR LA ADMIRACIÓN Y EL ENORME PRIVILEGIO DE COMPARTIR CONTIGO SU VIDA… Y DEBE HACERLE SABER AL MUNDO ENTERO SIN NECESIDAD DE GRITARLO, QUE EN TI ENCONTRO EL AMOR MAS SINCERO Y MAS ESPECIAL… Y QUE DURARÁ EL TIEMPO QUE SEA EL CORRECTO” (Rugerio sigo creyendo que tus palabras llevan mucha verdad, guru espiritual)

Debo concluir la historia de mi primer amor diciéndoles que Bicho cambió de trabajo, de casa… DE VIDA y ahí conoció a la que se convirtió en su esposa. No les negaré que al enterarme me dolió poquito pero ahí tuve una visión divina: AUNQUE AQUELLOS SERES QUE TANTO QUISISTE NO ESTEN A TU LADO, SIEMPRE DESEALES LO MEJOR… PORQUE ELLOS TE HICIERON VIVIR UNA PARTE ESPECIAL DE TU HISTORIA.

Mi tesina sobre el primer amor terminó y de antemano ofrezco disculpas por tanto choro emocional pero siendo bien francotes ese el amor que nos marca de por vida: visto a posteriori, nuestro primer amor tiene un sabor diferente…Cada vez que crean que son un total y absoluto fracaso para esto del arte del amor, recuerden que en el fondo de su corazón hubo un crío capaz de darlo todo a sabiendas de que corría el riesgo de ser acribillado en el intento de estar al lado de la personita especial. Recordemos que el amor real viene de adentro hacia afuera… Pero que padre es enamorarse de alguien externo ¿no?

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