Emprendimiento Social


Por: Melissa Zahzil (Cuauhzayolli)
Twitter: @LicMillennial

¿Eres emprendedor?, si la respuesta es sí, seguramente en varias ocasiones te han preguntado ¿por qué decidiste iniciar este camino?

No hay una respuesta única concreta o que coincida en el común de los emprendedores, las motivaciones pueden ser amplias y diversas; sin embargo, hay algo muy cierto y es, que por lo regular, el emprendimiento está ligado a grandes ideas, a la búsqueda de independencia financiera y profesional. Pero no todo se resume en esto. También existe otro tipo de emprendimiento, aquel que está inspirado en solucionar problemáticas globales relacionadas con el medio ambiente, la sociedad, la salud, y que tiene como premisa básica, satisfacer las necesidades de los grupos más vulnerables, me refiero al emprendimiento social.

El término emprendimiento social puede parecer difuso y relativamente nuevo, sin embargo su implementación tiene origen desde hace ya varias décadas. La Ashoka Innovators for the public, es la red por excelencia para los emprendedores sociales, a quienes define como “la persona con soluciones innovadoras a los problemas más graves en sus comunidades.”

Es difícil establecer rasgos comunes de los emprendedores sociales, sin embargo algunas características en las que coinciden son las siguientes:

  • Son personas que tienen un amplio interés por marcar la diferencia.
  • Están dispuestos a luchar contra cualquier obstáculo.
  • Se caracterizan por su gran pasión a la labor que realizan.
  • Se enfocan a obtener resultados.
  • Generalmente son personas que no les gustan los reflectores, están enfocados al trabajo en equipo y no al mérito personal.
  • Cuando no obtienen los resultados esperados aceptan el fracaso como parte del proceso y cambian la estrategia.
  • Son visionarios.
  • Suelen ser personas que luchan constantemente para que los cambios sociales se den.
  • Son personas que dicen lo que piensan y lo demuestran con hechos.
  • Tienen claro que para alcanzar una meta se deben establecer pequeños logros.

Si bien es cierto que muchas de estas características marcan la diferencia en los emprendedores sociales, me atrevo a decir que, emprender algo con carácter social va más allá de las cualidades o habilidades inherentes a las personas, también tiene que ver con el concepto o la idea, misma que en mi opinión deberá cumplir con tres premisas:

  • Debe perseguir un objetivo social, es decir, un beneficio palpable y en muchos casos radical para problemáticas vinculadas al desarrollo social.
  • Debe considerar una innovación transformadora que toque el fondo de las problemáticas que busca solucionar.
  • Debe tener un modelo de negocios que resulte adecuado y sostenible.

Por lo general los proyectos de emprendimiento social tienen éxito en ámbitos económicos donde el mercado per se ha fallado, y la intervención de los gobiernos es inexistente o ineficaz. Sin embargo, es importante mencionar que una empresa que pone en práctica la responsabilidad social corporativa no es necesariamente un emprendimiento social, ya que la primera se preocupa por el impacto de su actividad en la sociedad y actúa acorde a dicha preocupación; sin embargo, su objetivo sigue siendo económico, no social. Asimismo, es importante mencionar que no podemos confundir el emprendimiento social con otros conceptos como activismo social, organizaciones sociales o asistencia social, aunque puedan ser parecidos.

Se habla sobre el crecimiento exponencial que ha tenido el emprendimiento social a nivel internacional, y muestra de ello es que incluso ya en algunas universidades cuentan con cátedras sobre este tema, además de que son cada vez más las instituciones financieras o de apoyo económico que existen para fondear proyectos de esta índole.

El término es complejo de aterrizar en las sociedades actuales, sin embargo, en la medida en que los modelos económicos y sociales actuales fracasen, habrá mayores áreas de oportunidad para aquéllos que tienen esa característica nata de querer ayudar a construir un mejor mundo.