Uno en un millon


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Por: Pollo Bollo Norteño

Twitter: @soyunpollofeliz

אוהב, amore, amour, love, liebe, kärlek, dashuria, AMOR… 8 Idiomas diferentes para un solo sentimiento: libros, canciones, películas, conferencias, pláticas de borrachos hacen alusión a eso que a muchos nos complica la existencia, a eso que para los humanos debería ser un factor importante pero que en ocasiones dejamos en último plano.

Y esta vez no hablaré del amor a la familia, a los amigos, a las mascotas, etc… Hoy nos dedicaremos al ser humano que puede lograr que nuestro mundo se colapse con el sólo hecho de sentirle cerca; esa personita que con una mirada, con una sonrisa, un detalle inesperado puede hacernos sentir “uno en un millón”.

Y si muchachos, el harakiri que más disfrutamos (aunque algunos lo nieguen) es enamorarse: Digan francamente, ¿quién carambas no adora pasar por la etapa de los ojos emborregados? ¿O el tiempo donde las canciones más románticas y melosas “nos quedan como anillo al dedo” ? Ya sé, ya sé que muchos de ustedes al leer esto dirán: No manches pollo, deja de idealizar y céntrate en lo real, el amor no es más que la generación de sustancias en el cerebro y todo lo que describes es basura y patrañas… Pues sí, pero a casi todos nos gusta “sufrir” de esa manera.

Para muchos, el amor mueve el mundo… Esa sensación de plenitud y de felicidad que experimentamos cuando el objeto de nuestro deseo se encuentra a centímetros de nuestro cuerpecito; cuando tu celular notifica la llegada de un “whatsapp”, de un mensaje o una llamada del ser que nos trae cacheteando las banquetas, cuando las patitas nos tiemblan porque lo veremos o simplemente pensar en esa persona hace que el día tenga un sabor diferente.

Es maravilloso experimentar el revolotear de las mariposas o el caminar de las avestruces en la panza, es tan raro que la gente que está a nuestro alrededor nos comienza a decir cosas como: “ese brillito en la mirada ¿qué?”, “ese suspiro hasta donde se ha ido”, “y esa sonrisita tonta ¿A quién se debe?”… Y es cuando uno sabe que comienza a ser víctima de eso que los mortales llaman “amor”. En la mayoría de los casos, esperamos ser correspondidos y deseamos que a la personita en cuestión le pase lo mismo que a nosotros.

Estoy bien consciente que el amor entra por los ojos, que también, una buena parte es aquello en lo que congeniamos con el “significant other”, pero muchachos, el amor esta donde menos lo esperas, con quien menos lo creas y aunque suene a cliché barato y bien telenovelero, a veces el amor llega de la persona que nunca hubieran imaginado tener a su lado. Los polos opuestos se atraen (y también chocan, lo sé) pero en ocasiones, es bueno hacerle caso a la intuición y jugarte el todo por el todo, dejando miedos, complejos, dudas, prejuicios, suposiciones basadas en todo lo anterior y disfrutar de una historia, disfrutar de las oportunidades que a veces no regresan y que dejamos ir por “cangrejos”.

En esta columna, no me voy a clavar en el rollo cerebral y todo lo que le pasa a nuestro organismo cuando decidimos enamorarnos; más bien trataré de hablar en términos simples y tal vez ñoños, que intenten expresar lo más real posible aquello que nos ha pasado por lo menos una vez en nuestra vida. Debo confesarles que este tema para mí es un poquito difícil pues mi experiencia ha sido como una caja de galletas: surtido rico y en este momento de la vida, pues tenemos salud…y más salud jajaja (ashh ya, suspiros robados también).

Los cachetes alcanzan alturas no esperadas, se transmiten vibras bien diferentes, la mirada cambia cuando estamos frente al ladrón(a) de los pensamientos, los suspiros se vuelven lo más recurrente y la sonrisa, esa enorme e indescriptible sonrisa, tiene nombre y apellido propio. Me ha tocado presenciar como mis amigos buscan la manera de tener un detalle que sorprenda a su “amor”: cartas, un corazón hecho con botones rojos, recortar y pegar cositas cuando lo suyo, lo suyo no es la parte manual (y es ahí donde todos nos preguntamos: ¿Cómo carajos paso el kínder y los primeros años de primaria?). Eso señores, es el poder del AMOR. (Saca lo mejor de ti, hasta eso, para lo que definitivamente estas negado).

Es tan bonito estar en la etapa del enamoramiento: ver la vida de diferente forma, querer hacer todo con esa persona, escribir su propia historia, vivir al máximo cada minuto… Pero esto de nada funciona si nosotros no estamos bien; si esperamos que alguien más venga a llenar los huecos que existen en nuestra vida (eso si está muy cañón) y eso definitivamente, en lugar de ayudarnos puede jorobarnos más o peor de como estábamos inicialmente. NO BUSQUEN EXTERNAMENTE NI ESPEREN OBTENER TODO AQUELLO QUE USTEDES NO TIENEN PARA SI MISMOS.

“LA PERSONA QUE TE TOME DE LA MANO DEBE SENTIRSE ORGULLOSO DE LLEVARTE A SU LADO; SU MIRADA DEBE REFLEJAR LA ADMIRACIÓN Y EL ENORME PRIVILEGIO DE COMPARTIR SU VIDA… DEBE HACERLE SABER AL MUNDO ENTERO SIN NECESIDAD DE GRITARLO, QUE EN TI ENCONTRO EL AMOR MAS SINCERO Y MAS ESPECIAL… Y QUE SOLO POR HOY, ES LA PERSONA MAS AFORTUNADA DE LA TIERRA POR EL SIMPLE HECHO DE ESTAR AQUÍ, CONTIGO”

Para este pollo, ser pareja va más allá de los besos, de los abrazos, de los viajes o de los proyectos que puedan tener en común: ser pareja implica saberse autónomos, libres, poseedores de una historia única a lado de una persona que logró detener el tiempo y cimbrar desde el fondo, el eje de nuestra vida. Entender que amar conscientemente no es un cuento de hadas, sino una realidad palpable y maravillosa que nos deja con un gran sabor de boca, a lado de la persona que nos hace querer más, que nos enfrenta a nosotros mismos tan sólo para ser una mejor versión… Esa que a todos nos gusta ver y que siempre agradecemos.

“YA ESTAS AQUÍ Y EL PASO QUE DIMOS ES CAUSA Y EFECTO…CRUZA AL AMOR, YO CRUZARÉ LOS DEDOS… GRACIAS POR VENIR… ADORABLE PUENTE SE HA CREADO ENTRE LOS 2… CRUZA EL AMOR POR EL PUENTE… USA EL AMOR COMO UN PUENTE”

Gustavo Cerati

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