Pincelada 16: “La Güera”


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Por La Marquesa de Buenavista

-¡Adiós mamacita!… yo chimuelo y tú con tanta carne…

-¿Cuánto por ese culo?

-¡Lástima que no me gustan los putos, si no yo sí te la dejaba caer!

-¡En esa cola, yo sí me formo…!

-Pues cuidado bro, no sea que ya, en la cama, te lleves una “sorpresita” jajaja…

Diariamente, el muchacho, conocido en el rumbo como “La Güera”, escuchaba infinidad de crudos piropos e improperios de los automovilistas que circulaban por la transitada avenida.

Luciendo su abundante y rubia cabellera, producto de años de no cortarse el pelo y de las extensiones compradas, y enfundado en una apretada blusa y una minúscula falda, que le permitía mostrar sus largas y estilizadas piernas, el joven travesti había elegido como centro de operación el cruce de la gasolinera, ya que “… aquí se detiene mucha gente para cargar combustible y entre todos ellos nunca me faltarán los clientes”, se había dicho.

“La Güera” ya sabía que, además de prestar el servicio solicitado, bien sea como activo, pasivo o ambos, tenía que soportar las reiteradas historias y justificaciones de los clientes: mi esposa no me comprende; para afianzar la relación con mi mujer es bueno, de vez en cuando, romper la rutina y buscar la variedad; yo no soy puto, pero es que tú tienes un cuerpo muy sabroso, mi reina; te juro que tú eres el primero y único hombre con el que me acostado; quería saber que se siente; etc.; etc. … Pero después que los hombres lo dejaban solo en la habitación, el hastío y la soledad amenazaban con asediarlo:

-No, no… no seas pendeja –se decía- mejor veamos cuánto he reunido en el día y cuánto guardaré en mi cajita para mi jubilación… una nunca sabe y, de un momento a otro, te haces vieja…

la guera

(Hasta el próximo viernes)

Referencia fotográfica: http://aquiesqueretaro.com/2012/05/23/trata-de-personas-en-mexico/

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